La fábrica. Un ejército de cabezas idénticas orientadas hacia la misma fuente de calor. Este amarillo no es alegre; es intenso, impuesto por el sol del mediodía. La planta trabaja: transforma la luz en energía antes de marchitarse. No hay individualidad en este campo, solo una mecánica vegetal, densa y silenciosa, que funciona a pleno rendimiento antes de la cosecha.
La impresión está cuidadosamente realizada en México.