La ocupación. Están sentados sobre muros que los hombres construyeron y luego olvidaron. La mirada no es curiosa; es vigilante, pragmática. No habitan la historia del lugar, habitan el lugar, sin más. La piedra se calienta al sol, el animal espera. Es una convivencia cruda, sin afecto particular, simplemente la vida que continúa sobre las ruinas.
La impresión está cuidadosamente realizada en México.