La estructura. Metal ensamblado que corta el cielo gris. No sirve para nada más que para estar ahí, vertical y maciza. El río fluye indiferente a sus pies. Es una hazaña de ingeniería convertida en un objeto inmóvil, frío y geométrico. No mira a nadie; es simplemente un punto de referencia fijo sobre una ciudad que bulle y cambia sin cesar.
La impresión está cuidadosamente realizada en México.