La saturación. Cada centímetro cuadrado de arena está reclamado. Es el verano urbano trasladado a la orilla del agua, con su ruido y su promiscuidad. Se busca un lugar, se instala uno, se consume el sol. El mar está ahí, pero parece secundario, casi un telón de fondo para este hormiguero humano. El descanso aquí es paradójico: es una actividad colectiva y ruidosa.
La impresión está cuidadosamente realizada en México.